Concebidas como una orientación nutricional para los profesionales y para todas las personas que quieran alimentarse en forma saludable, las guías alimentarias son una herramienta que está extendida globalmente.
La gran mayoría de los países ha creado su guía, basados en cada realidad de salud y población. En el caso de Chile, la edición más reciente fue presentada a fines de 2022, con una actualización que incluyó conceptos como identidad territorial, perspectiva de género y sostenibilidad.
En su recomendación número 5, expresa: “Consume lácteos en todas las etapas de la vida” . Este punto es valorado por especialistas, investigadores y docentes, ya que resaltó la importancia de continuar consumiento lácteos no sólo en la niñez, si no que hasta las edades avanzadas.
Para analizar las guías y el rol de los lácteos, el Comité Científico de Lácteos del Programa Gracias a la Leche propuso desarrollar un seminario en Santiago en el contexto del Mes de la Leche, que fue organizado en conjunto con la carrera de Nutrición y Dietética de la Universidad Finis Terrae.
El director de la Escuela de Nutrición de la Universidad Finis Terrae, Oscar Castillo, destacó la importancia de estas jornadas, sobre todo por la posibilidad de unir la academia con el sector lácteo “es vital para entregar conocimiento a estudiantes, académicos de otras universidades y discutir sobre las guías alimentarias y cómo estás influyen en la calidad de vida de la población y, en este Mes de la Leche, orientadas a los lácteos y cómo pueden traer beneficios a la salud”.
El Director del Comité Científico de Lácteos y académico de la Universidad San Sebastián, Dr. Samuel Durán, resaltó que las guías alimentarias orientan basadas en las necesidades de cada país. “Lo hacen según los datos epidemiológicos; las enfermedades crónicas que existen en la población; las necesidades de nutrientes y orientan a una población específica a mejorar la salud. Nosotros no tenemos que mirar las guías norteamericanas, por ejemplo, las guías canadienses o brasileñas, porque ellas están de alguna manera respondiendo a las necesidades de sus respectivos países”.
“Lo importante es que Chile mantenga sus guías, que las difunda, que las traspase a la población, para que podamos tener cambios en la calidad de la dieta y reducir las enfermedades crónicas”. Y en las guías, dice, el rol de los lácteos están mencionados para que sean consumidos en todas las etapas del ciclo vital. “Los lácteos son importantes desde la niñez hasta la adultez , esta última población es la que está aumentando y que necesitan alimentos ricos en proteína, en vitamina D, en yodo, en b12. La recomendación son lácteos enteros, lácteos descremados, a gusto de la población: Lo importante es diversificar este tipo de lácteos, leche, quesos, quesillos, yogur, kéfir y ojalá llegar a 3 porciones diarias, para no solo completar el consumo de calcio, si no que para aportar otro tipo de nutrientes en que son ricos los lácteos”.
GUÍAS
Las Guías Alimentarias para Chile fueron elaboradas bajo la supervisión y conducción del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA) de la Universidad de Chile. Se trató de un proceso organizado y participativo, que recogió distintas voces a la hora de entregar mensajes a la comunidad nacional, lo cual fue explicado por la investigadora a cargo de este trabajo, la Dra. Nelly Bustos.
Estas guías son un documento que el Ministerio de Salud actualizó en 2022, tras la edición anterior que databa de 2013.
“Nuestras Guías Alimentarias para Chile, que fueron elaboradas por todo un equipo de la academia, comunidades, gente que trabaja en salud, ciencias sociales, agronomía, alimentos, todos pusieron sus inputs para mejorar estos mensajes, incorporar aspectos de la alimentación, ambientales y socioculturales. Estos 10 mensajes son claves para tener un estilo de vida saludable y, más aún una alimentación saludable con pertinencia cultural y el cuidado del medio ambiente”, explica.
Existen desafíos, sobre todo por que estos mensajes no pueden quedar guardados en un cajón, dice. Lo importante es socializarlos y apropiarse de ellos, por lo que invita a conocerlos y a difundirlos.
“El rol de los lácteos dentro de las guías alimentarias es muy importante, porque el consumo de lácteos se relaciona con la prevención de osteoporosis, pero también los programas de alimentación incorporan productos lácteos dentro del programa de alimentación escolar; el PNAC; y, por lo tanto, son productos importantes que deben ser abordados dentro de nuestras guías alimentarias y así lo está”.
El Dr. Rodrigo Valenzuela sostuvo que es clave que los lácteos estén presentes en las guías alimentarias chilenas por su valor nutricional “con la matriz láctea como fuente de diversos nutrientes, lo que permite mejorar la calidad de la dieta; conservar la visión clásica respecto a crecimiento, desarrollo, nutrición infantil y prevención de osteoporosis en adultos”. Además, lo más reciente en información científica indica que el consumo de lácteos permite reducir el riesgo de desarrollar enfermedad cardiovascular; conservar la calidad de la microbiota e incluso proteger la salud neurológica en la medida que vamos envejeciendo. “Son aspectos muy interesantes, conocimiento de última generación en investigación que ponen a Chile en un lugar muy privilegiado en América Latina porque es claro que los lácteos deben estar en las guías alimentarias. Por eso, la recomendación es consumir lácteos en todas las etapas de la vida: Leche, yogur y queso dentro de una dieta saludable, porque así logramos una mejor calidad de nuestra dieta, mejor salud y mejor calidad de vida”.
El académico de la Universidad de Chile y miembro de la Sociedad Chilena de Tecnología en Alimentos, Dr. Andrés Bustamante, destacó que las guías son más que una herramienta educativa, ya que orientan políticas pública, etiquetado, reformulación e innovación de alimentos.
