En la década del 60, la desnutrición en Chile afectaba a más del 37% de los menores de seis años y la mortalidad infantil alcanzaba los 123 niños por mil nacidos vivos. El consumo de proteína animal era críticamente bajo, reflejando una situación de pobreza estructural, inseguridad alimentaria y baja cobertura sanitaria que vivía nuestro país.
Fue en ese contexto en el que el Dr. Fernando Monckeberg Barros conoció al párroco de La Legua, quien solicitó su ayuda debido a la alta mortalidad de los niños del sector. El médico comenzó entonces sus investigaciones, iniciando un camino que cambiaría la realidad el país y lo convertiría a él en el precursor de la estrategia nutricional chilena del siglo XX.
La superación de la crisis de desnutrición en Chile se explica, en gran medida, por la labor del Dr. Fernando Monckeberg y este aporte fue reconocido en una ceremonia oficial encabezada por S.E. el Presidente de la República, José Antonio Kast, quien destacó esta iniciativa como una celebración nacional de reconocimiento para una persona que abordó el tema de la malnutrición como una política de Estado y que, gracias a su trabajo, logró posicionar a Chile como referente en el resto del mundo.
“Usted entendió que esta no era una lucha política. Era una lucha por la vida, era una lucha por la familia y fue determinando, además, que no era solamente un tema de salud, y eso es lo más increíble (…) Pero usted dijo, no, esto es un problema social, junto con un problema de salud, pero es un problema social de pobreza”, dijo el Mandatario.
El legado del Dr. Monckeberg se extiende desde la investigación científica hasta la creación de institucionalidad pública y la recuperación clínica de miles de niños. Entre sus aportes a la salud pública destacan sus investigaciones que evidenciaron que la desnutrición grave en los primeros años de vida producía un daño cognitivo irreversible. Sus hallazgos influyeron directamente en el diseño del PNAC y en la creación del Consejo Nacional para la Alimentación y Nutrición (CONPAN, 1974).
“Desde el Ministerio de Salud estamos tremendamente felices de poder participar de este acto porque el Dr. Monckeberg hizo la triada perfecta. La triada de la ciencia, la investigación y la atención. Y puso esos tres pilares que son los fundamentales que mueven a la salud en nuestro país al servicio de los niños de Chile”, expresó la ministra de Salud, May Chomali.
También lideró el desarrollo de alimentos formulados, como la Fórmula Trigo-Leche, que combinaban cereales y proteínas lácteas para suplir el déficit proteico de manera costo-efectiva; fundó la Corporación para la Nutrición Infantil (CONIN), institución privada sin fines de lucro que instaló 33 centros de recuperación nutricional en todo Chile; e impulsó la integración de los grupos de Nutrición y Bioquímica de la Universidad de Chile, dando origen al Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA), referente nacional en investigación nutricional hasta la actualidad.
Al recibir este homenaje, el doctor Fernando Monckeberg destacó la transversalidad de la política pública que permitió erradicar la desnutrición infantil en el país: “Los avances que Chile logró en esta materia fueron posible gracias a una convicción que cruzó gobiernos, generaciones y sensibilidades diversas. Tuve el privilegio de ver cómo gobiernos con distintas tendencias políticas apoyaron y dieron continuidad a programas fundamentales para el desarrollo de nuestros niños, comprendiendo que invertir en infancia, nutrición y salud, era una tarea superior, era una causa país” afirmó.
En la ceremonia también participaron las ministras de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Ximena Lincolao; de Desarrollo Social, María Jesús Wulf; y la subsecretaria de Salud Pública, Alejandra Pizarro, además de otras autoridades del mundo político, eclesiástico y representantes de la academia.
Creación del premio Dr. Fernando Monckeberg
En el marco de la celebración de los 100 años de vida del médico, el Ministerio de Salud está impulsando la creación del “Premio Dr. Fernando Monckeberg”, un reconocimiento institucional de carácter nacional que busca relevar iniciativas de salud pública destacadas en materia de nutrición infantil y prevención de la malnutrición.
Con esto, junto con homenajear en vida a una de las figuras más relevantes de la salud pública chilena, se pretende proyectar su legado hacia los desafíos sanitarios actuales, particularmente aquellos vinculados a la malnutrición por exceso y la obesidad infantil.
“Hemos decidido crear el premio Fernando Monckeberg cuya resolución está en la Contraloría. Este premio no va a ser para iniciativas que reduzcan la desnutrición infantil gracias a usted y a todo lo que usted ha hecho, sino que es un premio que le vamos a dar a aquellas iniciativas que sean capaces de resolver el problema de malnutrición que tenemos hoy, que es la obesidad infantil, la cual también tenemos que mirarla desde una perspectiva de política pública, de estudiar bien el porqué, poner de acuerdo a todas las instituciones de este país y llevar adelante una política pública que sea tan efectiva como la que usted hizo por la desnutrición”, explicó la Ministra Chomali.
La creación del reconocimiento se establecerá por un decreto del Minsal que se encuentra, actualmente, en proceso de toma de razón de la Contraloría General de la República.
Actualmente, el desafío país es reducir los altos índices de sobrepeso, una tarea que requiere del compromiso no sólo de las autoridades, sino también de la ciudadanía, en la implementación de políticas públicas de salud para avanzar en la erradicación de la obesidad infantil.
Programa Gracias a la Leche
El coordinador del área de Lácteos y Nutrición del Consorcio Lechero, Roberto Koch, asistió a esta ceremonia de homenaje al Dr. Monckeberg. Esta área posee el programa “Gracias a la Leche”, cuyo objetivo es la difusión de conocimiento científico sobre los beneficios de los lácteos en las personas.
“Participamos en el homenaje al Dr. Fernando Monckeberg, quien hace más de 5 décadas impulsó la erradicación definitiva de la desnutrición infantil en Chile. Y lo hizo “Gracias a la Leche”, implementando la entrega universal de leche Purita a niños y embarazadas, junto a programas de monitoreo de salud. Esta decisión le cambió la cara a Chile, en la cual los lácteos fueron, son y serán protagonistas”, explica Roberto Koch.
Sus investigaciones demostraron el impacto irreversible que puede tener la desnutrición en el desarrollo cognitivo durante los primeros años de vida. “Nuestro programa Gracias a la Leche tiene ese nombre porque como sociedad y país compartimos la gratitud por los aportes que nos hacen los lácteos en todas las etapas de la vida. Y, con aportes científicos como el Dr. Monckeberg, confirma la evidencia científica de sus amplios beneficios. Por eso nos sumamos a la alegría de este reconocimiento a un chileno que logró impulsar un cambio para la población que nos llevó a dejar atrás el subdesarrollo, mejorando nuestra calidad de vida”.
